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miércoles, 31 de agosto de 2011

Honduras: Nuevas formas de despojo territorial


A continuacion transcribimos un comunicado de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), denunciando el despojo de tierras por medio del
programa Regiones Especiales para el Desarrollo (RED).


Los pueblos indígenas del planeta venimos padeciendo despojos sistemáticos de nuestros territorios, situación que se está agudizando en el presente siglo, sin que los estados-nación y organismos financieros asuman el cumplimento de Convenios internacionales y Declaratorias para frenar el saqueo territorial y los desplazamientos poblacionales.

A partir del golpe de estado en Honduras, el poder legislativo ha emitido una serie de leyes dirigidas a fomentar un supuesto desarrollo, basado en la subasta territorial, sin tener en cuenta el derecho a la consulta que poseemos los pueblos indígenas en Honduras.

El inconsulto Plan de Nación de la actual administración, se enfoca en un auge de los agrocombustibles; el cambio de matriz de producción energética apostando por una irracional destrucción de las cuencas hidrográficas; la entrega de franjas del territorio nacional a países o compañías extranjeras, bajo la modalidad de Regiones Especiales para el Desarrollo (RED); y la implementación del Programa de Reducción de las Emisiones producidas por la Deforestación y la Degradación, conocido como REDD.

La grave crisis en materia de derechos humanos, que se está dando en el Valle del Aguan como consecuencia de la palma africana y el modelo de plantación que se apoderó de esa fértil región del país, será replicado en otros confines de Honduras.

El pasado mes de mayo, Toribio Aguilar, Presidente de la Comisión Especial que presentó la ley RED, anunció el inicio de una plantación de 70 mil hectáreas de palma aceitera, con capital norteamericano y un Fondo Hindu, en una supuesta región deshabitada.

Hasta la fecha el manejo de la información sobre los proyectos contemplados bajo la Ley RED, ha sido manejado con secretividad por la elite de poder nacional, la que actúa conspirando contra los intereses y bienestar del pueblo, sin informar de forma fehaciente a los hondureños.

A pesar de la cortina de humo con que los Diputados y el Ejecutivo han manejado la información referente a las RED, ha salido a flote en algunas declaraciones vertidas a los medios de comunicación, la inclusión de la Ciudad de Trujillo y el Río Sico, territorios que incluye a más de 20 comunidades Garífunas, las que paulatinamente serán desplazadas.

Con los 47 decretos de concesiones de las cuencas hidrográficas emitidos en septiembre del año 2010 y la posterior aprobación en el mes de enero de este año, de las tres hidroeléctricas en el Río Patuca, el Congreso Nacional de Honduras entrega a familias y empresas relacionadas con la elite de poder, los ríos, siguiendo de esta forma los mandatos imperiales surgidos de la Cumbre de Energía efectuada en Washington en abril del año pasado.

El proceso de sedimentación de las represas en condiciones óptimas es de un 1% al año. Apostar por las represas hidroeléctricas en un país donde la deforestación es sistemática, indica que el tiempo de vida útil no supera los 30 años, el cual es exactamente el lapso de las concesiones otorgadas. Muchos de los estudios de impacto ambiental de dichas represas, manejados por la Secretaria de Recursos Naturales (SERNA) poseen débiles referencias en cuanto al caudal ecológico, situación que generará la muerte de gran parte de los ríos de Honduras.

Algunas de estas represas están recibiendo fondos de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) y se encuentran ubicadas dentro de territorios de pueblos indígenas, los que nunca fueron consultados al respecto. Tal es el caso de la pretendida hidroeléctrica en la comunidad Garífuna de Masca, donde el Sr. Salomon López. Comisionado Nacional de Energía, sin haber consultado en ningún momento la comunidad, logró obtener fondos del MDL para la construcción de la represa.

Las falsas soluciones al cambio climático -promovidas por Naciones Unidas y el Banco Mundial, entre otros organismos- se utilizan para fomentar despojos y desplazamientos entre los pueblos indígenas del planeta. Tanto los MLD como los REDD se han convertido en serias amenazas para los pueblos indígenas y campesinos que han cuidado de sus hábitats funcionales durante siglos.

Hace algunas semanas salió a flote la información sobre la incorporación de Honduras a los REDD, programas que ha generado desastres entre los pueblos desde Papua Nueva Guinea hasta el Perú. En Honduras ya están presionando a las comunidades Lencas, con el objetivo de apropiarse de su bosque.

Están surgiendo vertiginosamente los denominamos piratas del carbono, individuos u Ongs inescrupulosos que sirven de intermediarios entre compañías contaminadoras y pueblos de la foresta tropical, para lucrarse de la venta de las cuotas de captura de carbono, al mismo tiempo que exigen un control sobre los territorios de los pueblos indígenas. Como ejemplo de la enorme estafa que se está gestando, se encuentra la demanda de un ciudadano australiano en contra del pueblo matses de la Amazonía peruana, ante la negativa de firmar un contrato de proyecto REDD.

Al mismo tiempo que Honduras se vincula al programa REDD, existe una explosión de plantaciones de palma africana en el país, situación que aumentara el conflicto agrario, que se incremento a partir del año 1992, cuando se emitió la Ley de Modernización Agrícola. Existen en la actualidad alrededor de 200 mil hectáreas de palma africana y según versiones de la Embajada de Estados Unidos se pueden acomodar hasta 500 mil hectáreas de palma.

En Honduras se están aplicando las tres R(s) del despojo: RED, REDD y Represas, con un singular beneficio para la elite dominante y una pesadilla territorial que afecta la gran mayoría de los sectores más marginados del país.

La Ceiba, Atlántida, 30 de Agosto del 2011
Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH



Fuente: Albatv

viernes, 1 de julio de 2011

Chile: Piñera en Temuco y miles de manifestantes en las calles


Un paro a nivel nacional con cientos de miles movilizados en todo Chile y en Temuco, el Presidente del Gobierno empresarial Sebastián Piñera, con destino final a la patronal y empresarial de ENELA, lo hacía mientras en las calles chilenos y pu Mapuche se manifestaron en una histórica y emotiva caminata.


Mientras Piñera se aprontaba a reunirse con sectores patronales y empresariales de Temuco, los miles de manifestantes, estudiantes, trabajadores, organizaciones y colectivos sociales, comuneros, pequeños agricultores recorrían las calles de Temuco rumbo a la Plaza Hospital, exigiendo cambios profundos, respeto a los derechos y justicia social.

En la plaza se realizó un acto declamativo, artístico y cultural y las diversas vocerías se manifestaron. Se habló de una educación pública, GRATUITA, de calidad; se hizo mención a los conflictos territoriales a causa de mega industrias como represas, mineras, forestales-celulosas; Se habló del mundo campesino, comunidades y pequeños agricultores.

Están matando la vida rural, están cerrando escuelas en los campos, están matando nuestra agricultura y quieren patentar nuestras vidas, nuestras semillas a través de UPOV y entregársela a transnacionales y empresas agrícolas”, dijo Víctor Suazo de CIPA Cautín, gremio que reúne a pequeños agricultores y comunidades Mapuche de la provincia de Cautín.


Una larga columna en varias cuadras se encontró en Balmaceda con Bulnes, con manifestantes que provenían de diversos puntos de Temuco y que fue encabezada por académicos y docentes, junto a estudiantes universitarios y secundarios, sus federaciones y entre ellas, la Federación de estudiantes Mapuche, FEMAE, proseguida de diversas agrupaciones sociales y ciudadanía de Temuco, quienes autoconvocados por la Asamblea ciudadana salieron a expresarse con conciencia y exigiendo cambios ahora.



Fuente: Mapuexpress/Radio Minka

viernes, 17 de junio de 2011

Chile: Resumen de las injustas medidas que se aplican a los hermanos mapuche





Los mapuche vuelven a organizarse contra una agresión a sus fuentes de ingreso pero también a lo que les es consustancial en su cosmovisión, la Madre Tierra. Mientras, los Pehuenche se ven afectados, no solo en sus viviendas, en sus tierras, si no tambien porque no ven otra via que el suicidio y la violencia.







Ahora se trata de una fábrica de celulosa en el sur del país la que, para aumentar sus beneficios, va a instalar una cañería para los residuos que contaminaría su principal fuente de sustento: el mar.


Desde la Región de Los Rios, en el sur de Chile, esta comunidad mapuche ha comenzado desde los últimos 10 años a rearticularse y rescatar su cultura, como el gran bastión de su lucha contra el winka, el nuevo colonizador que cambió la bandera de España por la chilena. Ahí, en medio de araucarias y animales, la gente de la tierra, como bien describe el significado de su nombre, no concibe imaginar otra nueva intervención, en la que el daño al medioambiente y a los recursos naturales será irreversible.

Y es que desde que la empresa de celulosa Arauco, ubicada a unos 40 kilómetros de Mehuín, anunció que instalaría una cañería de 36,9 kilómetros desde sus instalaciones hasta la caleta de pescadores, comenzó una lucha que está lejos de acabar. El mar está expuesto a recibir las descargas, mediante difusores, los residuos de la celulosa, a una profundidad de 18 metros, lo que contaminaría directamente esa zona del Pacífico y sus productos naturales, fuente de trabajo de pescadores artesanales.

El proyecto fue ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, como una Declaración de Impacto Ambiental (DIA), y pretende aumentar en un 20% la producción de esta planta industrial que descarga en el río Cruces. La Dirección General de Aguas expresó que este proyecto no cumple con la normativa ambiental y que no es posible concluir que no afectará la calidad de las aguas. Por otra parte la Dirección Regional de Vialidad reiteró que no es posible evaluar el proyecto con los antecedentes que ha entregado la empresa.

Aquí hay dos problemas: uno es con celulosa Arauco y el otro, con los pescadores artesanales, porque nosotros tenemos la doble condición de ser pescadores y además, mapuche. Para nosotros no se trata solo de un asunto de perder nuestro trabajo, sino que también se trata de atentar contra lo más sagrado para nuestra cultura: la Mapu Ñuke (la Madre Tierra)”, dice Javier. Él, junto a su hermana Rosita, ha sido uno de los jóvenes más comprometidos con la defensa del mar, por lo que ha sufrido el acoso y las amenazas de quienes apoyan a la celulosa o de gente pagada especialmente para amedrentarlos. “Para la mayoría de los pescadores artesanales esto es solo un tema de dinero. Si les pagan, ellos toman sus cosas y se van a otra ciudad a trabajar, así de simple. Nosotros no estamos dispuestos a dejar este lugar ni por dinero ni por nada. No es que la tierra sea nuestra. Nosotros somos de la tierra”, afirma con seguridad Javier.

La comunidad mapuche se niega a negociar con la celulosa bajo cualquier circunstancia. Aseguran que el proyecto, aprobado el 24 de febrero de 2010 por la Comisión Regional de Medio Ambiente (Corema), no cuenta con rigurosidad científica en los estudios de impacto ambiental realizados en la caleta. Su escepticismo radica en que los estudios entregados ese año no fueron realizados por científicos ni expertos, ya que la zona se encontraba en conflicto y ninguna persona ajena al lugar logró entrar para realizar las pesquisas correspondientes. Además, Celco ya cuenta con antecedentes de infringir normas ambientales: el año 2004 protagonizó un escándalo tras desaguar sus residuos en el río Cruces, contaminando las aguas y matando a los cisnes de cuello negro que habitaban en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter.

Por otro lado, se mantiene la preocupación por la firma del convenio internacional que permitiría a empresas extranjeras y agro industrial locales patentar diversas especies vegetales, cediendo los derechos de estas. Campesinos e indígenas llegaron a La Moneda a solicitar que se detenga esta medida.

Las organizaciones campesinas e indígenas entregaron una carta en el Palacio de La Moneda para exigir a las autoridades de gobierno que se retire y cancele la firma del convenio UPOV-91, por tratarse de un proyecto inconsulto que pone en peligro las actuales formas de producción de alimentos en nuestro país.

Viviana Catrileo, representante de la Asamblea Mapuche de Izquierda informó que con esto se perjudica además la medicina tradicional, al no poder trabajar con semillas que estarían patentadas a nombre de empresas transnacionales.

Un proyecto que, según indicó Oscar Zúñiga, de la Confederación Nacional Sindical Campesina del Agro y Pueblos Originarios Ranquil, sólo responde a los intereses de los grandes empresarios. “Este es el proyecto del capitalismo, el que exige desde el Imperio a todos los países que se privatice el patrimonio genético. Hoy son los vegetales, mañana serán los animales y luego las algas. Esto va amarrado con la liberación de la transgenia, la ley de biodiversidad y otros beneficios para empresas como Monsanto, Pioneer, Syngenta y otras”.

Poco o nada se sabe, y menos se dice, de que en las comunidades Mapuche-Pehuenche, tanto en el Alto Biobío como en el bajo, adonde muchas de ellas han sido relocalizadas por Endesa, la principal causa de muerte serían las lesiones autoinflingidas, es decir el suicidio.

Lejos de vivir una situación idílica en sus nuevas parcelas, más cerca de la supuesta “civilización” y los servicios sociales, los Pehuenche relocalizados por el proyecto hidroeléctrico de Ralco parecen estar viviendo lo contrario: un verdadero infierno. Se está cumpliendo al pie de la letra uno de los elementos del desastre anunciado por aquellos amplios sectores ciudadanos e incluso un puñado de altos funcionarios de gobierno (varios de los cuales resultaron despedidos por sus posturas) que desde principios de los 90s cuestionaron los proyectos hidroeléctricos, alertando que podrían significar un golpe mortal a la biodiversidad de la zona y a la existencia del Pueblo Pehuenche. Lo que es aún más trágico: están muriendo por sus propias manos.

Pero en realidad eso es sólo lo que pereciera a primera vista. Porque si escarbamos en la historia reciente, y más atrás, sin duda los principales responsables de la difícil situación actual por la que atraviesa el pueblo Mapuche-Pehuenche son las empresas eléctricas que han invadido sus tierras (y sus cómplices en el gobierno) que impusieron sus anticuadas megarepresas, desconociendo el espíritu y la letra de las leyes supuestamente creadas para proteger a los pueblos originarios y al medio ambiente. Empresas llamadas Endesa y Colbún (para no dar el nombre de gerentes y otros empleados que se repiten)que insisten hoy en seguir construyendo megarepresas, tanto en el BioBio como en la Patagonia.

Según Claudio Gonzalez, sociólogo, profesor de la Universidad de Concepción y Doctor en Estudios Internacionales de la Universidad de Denver el impacto de la construcción de las represas en la zona ha significado un grave quiebre y uno de los principales motivos, junto al alcoholismo, que estás detrás de la alta tasa de suicidios. “El impacto ha sido descomunal..y les está pasando la cuenta” reflexiona Gonzalez.